Muchos conductores tienen el mal hábito de esperar hasta que la luz de advertencia de combustible se enciende antes de pasar a una gasolinera. Algunos incluso llevan sus vehículos al límite absoluto, manejando con la aguja en la “E” por millas para retrasar el gasto. Sin embargo, andar con el tanque casi vacío causa daños mecánicos graves y ocultos en tu vehículo. Si quieres proteger tu bolsillo de una costosa visita al taller mecánico, aquí tienes 3 formas peligrosas en las que correr en vacío destruye tu auto.

1. Sobrecalentamiento y rotura de la bomba de combustible
La bomba de gasolina eléctrica de tu vehículo se encuentra ubicada dentro del tanque. Depende directamente de la gasolina que la rodea para mantenerse fría y lubricada, ya que el combustible actúa como un aislante líquido natural para el motor de la bomba. Cuando manejas constantemente con menos de un cuarto de tanque, la bomba succiona aire en lugar de líquido, lo que hace que se sobrecaliente rápidamente y se termine quemando por completo.

2. Obstrucción de los inyectores con suciedad y sedimentos
La gasolina no es perfectamente limpia; con el tiempo, la suciedad pesada, el óxido y los residuos se asientan en el fondo del tanque. Cuando el nivel de combustible es alto, estos contaminantes se quedan flotando o descansando en el suelo. Pero cuando corres en vacío, la bomba se ve obligada a succionar todo ese lodo del fondo, tapando instantáneamente tu filtro de gasolina y restringiendo los inyectores, lo que provoca fallas de encendido en el motor.

3. Succión de aire en el sistema de combustible
Cuando manejas en pendientes pronunciadas o tomas curvas cerradas con el tanque casi vacío, la poca gasolina restante se mueve con fuerza hacia los lados, lejos de la bomba. Esto hace que la bomba succione oxígeno puro momentáneamente. Las burbujas de aire dentro de las líneas de combustible provocan un rendimiento deficiente del motor, tirones y una peligrosa pérdida de potencia en plena carretera.

Conclusión: Mantén el nivel por encima de un cuarto de tanque
La verdad duele: reemplazar una bomba de gasolina quemada dentro del tanque puede costarte fácilmente entre $400 y $800 dólares en piezas y mano de obra en Estados Unidos. Mantener el nivel de combustible por encima de un cuarto en todo momento es el mantenimiento preventivo más fácil para garantizar que tu motor funcione sin problemas y tu billetera esté a salvo.